martes, 6 de agosto de 2013

He de confesar...

He de confesar que hoy me dieron ganas de escribir de la nada. No se ni para qué ni por qué. Creo que todos tenemos días malos y buenos y por supuesto diferentes razones para hacer lo que hacemos.
El mundo es divertido.
He de confesar que mi vida hasta el momento es muy buena, con sus altos y no tan altos. Es curioso, últimamente he cerrado tantos ciclos en mi vida que por momentos me quedé sin cosas en que pensar (justo y necesario). Por dicha la ley de la vida dice que cuando una puerta se cierra otra se abre, o al menos en teoría.
He de confesar que como todo buen ingeniero siempre trato de dar la mejor solución en el menor tiempo posible y aprendí que eso no es aplicable para todos los aspectos de la vida. Antes no podía ser muy paciente en casi todo... Ahora soy todo lo contrario.
No sé si es normal o no, pero he de confesar que me pasa con frecuencia el querer tener toda mi vida resuelta en este momento... haber conocido a la muchacha de la sombrilla amarilla, haber conocido donde trabajaré, donde viviré o cómo viviré, cuántas personas que conozco en este momento serán amigos, enemigos, allegados, vecinos, padrinos, papás, mamás, esposos o esposas... Es decir, mi vida resuelta.
¿Y para qué? ¿Qué hago yo sabiendo todo eso?
He de confesar mi serie favorita. Tengo que decir que no es mi favorita por la extraña y ridícula identificación que existe entre los personajes y mi vida cotidiana (yo, el que busca lo difícil de encontrar en alguien que no lo tiene, mis mejores amigos que lo encontraron desde el colegio y mis otros mejores amigos representados por personajes igualmente extrovertidos). La serie me gusta por como es contada: desde el futuro.
He de confesar que me gusta ver a Ted, sentado en el sillón de la casa con toda la vida resuelta, contando todas las historias que vivió para poder estar ahí, las historias que le dejaron enseñanzas de por vida, historias que lo prepararon para ser quien es. La serie me gusta porque esas historias son contadas en nuestro tiempo, en nuestro presente. La serie me gusta porque me recuerda que lo que estoy viviendo en este momento serán mis historias que contaré algún día y serán las historias que me definan a mí y formen mi futuro. Tal vez todavía no conozca la muchacha de la sombrilla amarilla o tal vez ya la conocí y la invite a salir el viernes.
He de confesar que si me pusieran a escoger entre adelantarme en el futuro y saber lo que me espera yo no lo haría. No tendría gracia ni equivocarse ni acertar, ni reír o quedarse serio, ni estudiar ni trabajar. ¿Y si veo algo que no me gusta? ¿Y si me decepciono de quién seré en el futuro?
He de confesar que trataré de no tener toda mi vida resuelta en este momento por el simple hecho de que quiero vivirla, ojalá haciendo lo que me gusta todos los días. Esas serán mis historias, las que yo cuente desde el sillón de mi casa... algún día.

jueves, 4 de abril de 2013

Una historia...

Todos los días la vida pasa en pequeños momentos, momentos que siempre se convierten en historias. Historias de alegrías, de tristezas, de golpes emocionales, de emociones que golpean; de partidos de Champions, de exámenes de la U.  Historias que necesitan ser contadas y otras que nunca saldrán a la luz. Esta historia la escribo porque a veces es bueno sentarse y sacar tiempo para uno mismo, es como simular un punto de control donde se quita lo malo, se rescata lo bueno, se aprende y se aplica para el mañana.
Hace un par de meses me llevé un golpe emocional bastante fuerte, y a partir de ese momento decidí “levantar escudos” para que no volviera a pasar. Creo que a nadie le gusta sentirse mal, y si le gusta, probablemente tenga problemas serios en la cabeza. Es raro; es una impotencia extraña cruzado con enojo, fue feo, lo acepto, muy feo.
Desde ese momento, las cosas estuvieron digamos que estables, pues decidí no salir de la zona de confort. No tomar riesgos ni hacer cosas que no tienen ninguna garantía de que salgan bien. Simplemente ignorar lo que había pasado y centrarme en otras cosas. No sabía del error que estaba cometiendo en ese momento, pues esa pequeña decisión hizo que las cosas estuvieran “estables”.
Ese tipo de zona de confort tiene un gran problema. El hecho de evitar las confrontaciones, evitar llamadas que, aunque no demuestren ningún sentido de dignidad, sabía que tenía que contestarlas, leer mensajes de texto entrantes y tener 200 formas de responderlo pero no hacerlo, escuchar a mis amigos cercanos traer a la mesa de tertulia del bar pueblerino el mismo tema que me sacaba completamente de la “estabilidad”, siempre me llevaban al mismo lugar de antes. No me había dado cuenta que ese sentimiento que se causaba por todo esto era mi culpa. Es cierto, el daño ya estaba hecho, pero los escudos que había levantado, el no hacerle frente a la cosas, no me dejaba superar lo que ya era pasado y yo mismo me estaba haciendo daño. Andar titubeando entre la línea de superar y reemplazar es muy difícil.
Ayer por pura casualidad me enseñaron que la vulnerabilidad a las cosas, esa misma vulnerabilidad que causa el miedo al rechazo, a no ser de verdad quien soy o de mostrar la imperfección que nos hace humanos, esa vulnerabilidad que provoca el miedo a ser lastimados otra vez, esa misma vulnerabilidad es la primera grada que se necesita subir para vivir como tenemos que vivir. Levantar escudos es demostrar cobardía, es vivir sin coraje, sin ser quienes somos de verdad, a mentirnos y mentirle a la gente, a disimular que “estamos bien”.
Creo que ser vulnerable es bueno. No se puede decidir no ser vulnerable a la tristeza sin ser también no vulnerable a la felicidad. Vienen en un mismo paquete. Si quiere ser feliz tiene que ser vulnerable a la felicidad. 
Yo era de las personas que pensaban que las acciones buenas traían buenas consecuencias sin necesidad de “tomar riesgos”. Ahora soy de las personas que piensan que hay que moverse para que le salgan las cosas. Si tiene un problema con alguien enfréntelo, no deje que por culpa de esa persona deje de ir a clases, o no pueda ser quien de verdad es. No se esconda nada. Si tiene sentimientos guardados por alguien desde hace mucho tiempo pero cree que no va a ser correspondido no importa, mándese, lo más malo que puede pasar es que lo “friendzoneen” más de lo que ya es jaja. Mostrarse sin escudos requiere un poco de astucia y mucho valor… Valor que cuesta conseguir.
Las historias que se cuentan están en el pasado, lo que de verdad vale la pena son las que todavía no son historias, sino los momentos que se hacen en este instante, en esta vida.

martes, 7 de febrero de 2012

De la vida y otros (pequeños) demonios PARTE II

Desde hace varios días me había propuesto terminar la segunda parte de este tema, y que mejor forma de hacerlo que hablándolo en Febrero jaja.
La palabra "amigo" resulta ser muy fácil de escribir, pero su semántica es tan compleja que mucha gente usa el término como una gran caja donde pone adentro cualquier cosa que se encuentre. Este pequeño detalle trae consigo una serie de consecuencias que uno con el paso del tiempo aprende a asimilar y a saber diferenciar.
¿Culpables? Uno mismo se lo gana (?). Creer que existe amistad solo porque me agregan a un grafo, a un círculo, o "me siguen" es un pecado grande. Las redes sociales se han convertido en un contrato social estúpido, pues, por ejemplo, todos tenemos personas agregadas a nuestra lista de "amigos" de facebook por puro compromiso. ¿Mal uso de las redes? Sí, y mucho. Gracias a este tipo de pensamiento se generan grandes problemas, generalmente porque uno ve lo que no tiene que ver y pone en compromiso la relación con alguien.
Mucha gente piensa que existen varios tipos de amigos. Para mi no. Los "tipos de amigos" vendrían siendo "tipos de relaciones diferentes para cada persona". Solo hay un tipo de amistad, la verdadera. Esas son las personas que molestan, que se pueden molestar, que se preocupan, que se le puede decir cualquier tipo de tontera, que están en las buenas y especialmente en las malas. Personas que dejan lo que están haciendo por un favor. Este tipo de personas los considero amigos de verdad, y si, son muy difíciles de conseguir. No se consiguen de la noche a la mañana... Es una relación que se construye en años.

¿Cuál es la diferencia entre un conocido y un amigo? A veces resulta muy fácil diferenciarlo, a veces cuesta un poco más... Especialmente en saber reconocer que el amigo resultó ser un simple conocido, o que el conocido resultó ser un buen amigo. Una vez, un profesor de psicología me dijo que para aprender a diferenciar ese tipo de personas basta con fijarnos en la cantidad de confianza que tenemos hacia la misma. Preguntas como "qué tipo de cosas se le pueden contar" ayudan mucho. Sin embargo, en esta parte entra en juego una palabra muy peligrosa: "hipocresía". Existen conocidos que se hacen pasar por amigos cuando necesitan un favor. Son ese tipo de personas que no contestan un mensaje de texto, pero que cuando dejan objetos en los carros están mandando mensajes "cariñosos" a primera hora. Personas que en toda la semana no le escriben a uno, y llega el fin de semana y están preguntado si tienen campo en el carro para que les hagan "ride"... Como dicen mis amigos: Me pela la carrucha este tipo de personas.
Lo digo porque me ha pasado. Hace como dos años pasé las fiestas de año nuevo con un grupo de amigos en la playa, fue un paseillo tuanis pero hoy en día ninguno me saluda y lo mejor de todo es que yo no sabía porque era. Es difícil aceptar que hay amigos por la mañana y que por la tarde son completos conocidos y desconocidos al mismo tiempo. Tal vez es imposible detectar este tipo de situaciones.
¿Culpables? Uno mismo se lo gana (?). Confiamos en las personas que tienen doble cara (inclusive triple). La relación con ese tipo de gente es de mucho cuidado... uno puede terminar haciéndole daño a personas que si valían la pena por una mala decisión... decisión que generará arrepentimiento y dolor más adelante.
¿Los "amigos" que influyen en pegarse borracheras, hacer el ridículo, caer en drogas o inclusive robar son amigos verdaderos? Es un poco complicado determinarlo. Tal vez sean buenos escuchando pero no tanto para dar un concejo. Identificar si es una buena idea mantener este tipo de relaciones o no es muy personal y manejar este tipo de relaciones muchas veces demanda gran cantidad de madurez, madurez que muy pocas personas tienen.
Para terminar la hablada, hoy en la mañana me encontré una frase que me gustó mucho... ahí se las dejo:

"Hay muchos tipos de valentía. Hay que tener un gran coraje para oponerse a nuestros enemigos, pero hace falta el mismo valor para hacerlo con los amigos" 
J. K. Rowling

miércoles, 21 de septiembre de 2011

De la vida y otros (pequeños) demonios...

Después de medio año de ausencia, hoy saco 10 minutos para escribir-tontear por aquí. Y sí, parte del título me lo robé de una película tica que no les voy a decir cuál es jeje. En fin... Hoy escribo porque lo necesito. Desde algún tiempo venía pensando en un tema, digamos vacilón y entretenido, pero no se me ocurría nada.
De la vida y otros demonios no significa que la vida es implícitamente un demonio, en realidad es lo contrario. Los demonios están en la vida, inclusive en las cosas que usted asume por buenas. A veces nos llevamos sorpresas de gente que jamás lo esperaba. No se si lo han notado ¡pero siempre pasa! (al menos a mí)
Hace unos días me tocó verlo en primera fila, en vivo y a todo color. A veces resulta un poco difícil aceptar la realidad (por mas tonta y/o sencilla que sea).
¿Madurez? ¿Respeto? ¿Confianza? ¿Amistad? Sí, todas esas palabras traen su pequeño demonio adentro desde el principio. Cómo aceptar la situación y cómo reaccionar ante ella define mucho a las personas, así como también dejar pasar las cosas. A eso le llaman madurez (o al menos eso es lo que entiendo yo). ¿Madurez como demonio? Jeje no. En realidad la madurez tiene un punto medio que (según me enseñaron en mi casa) hay que mantenerlo. Todos estamos de acuerdo en que una persona poco madura resulta molesta. Pero... ¿Cómo saberlo? ¿Quién dice quién es maduro? Es pura percepción personal. Resulta contraproducente pues alguien que juegue de maduro también es captado como molesto. El pequeño demonio aquí cae en la capacidad de tener la suficiente cuota de madurez para cada momento de la vida.
El respeto es un tanto más complicado... Cosas como a quien respetar y como respetar implican grandes decisiones en lapsus cortos de tiempo (casi siempre). Hay respeto "designado" (respeto hacia mi familia, respeto hacia los mayores, respeto hacia profesor, respeto hacia la bandera...). Digo designado pues las reglas de la sociedad, deberes como ciudadanos y la ética como personas establecen que es lo correcto. Sin embargo, hay otro tipo de respeto... el que se gana. La decisión de quién se lo gana y cómo se lo gana recae en una situación muy personal. El respeto por alguien es muy difícil obtenerlo y muy fácil de perder. Basta con 15 segundos "mal planeados" para mandar a la basura una relación construida en años. ¿El pequeño demonio? A veces se respeta a quien no se lo merece.

Yo soy de las personas que creen que el respeto va de la mano con la confianza, y esta no es la excepción. Hablar de confianza es muy delicado, por dicha yo estoy escribiendo (el chiste del mes). Digo que van de la mano porque son muy parecidos. ¿Se respeta a alguien porque se confía en alguien? No necesariamente, pero creo que todos estamos de acuerdo en decir que se confía en alguien porque se respeta. Al igual que el respeto, la confianza es muy difícil de ganar y muy fácil de perder (todos lo sabemos pues a todos nos ha pasado que confiamos en la persona que menos tuvimos que hacerlo jeje). La confianza no es un pequeño demonio, lo que representa la confianza sí. Uno de los grandes pilares que sostiene el corazón humano se llama confianza, y cuando se es traicionada el corazón se cae de lado (física simple jeje).
Por otro lado, la amistad es un tema muy amplio. Por ejemplo, podríamos hablar por meses de los muchos tipos de amistades (en percepción simple). Hay personas que son amigos de todo mundo, como también personas que diferencian a "conocidos" de "amigos". ¿Cuál es la diferencia? No se, yo siempre paso recto en ese tipo de decisiones y obviamente me lleno de malas consecuencias. ¿Amistad como demonio? Pues no. Al menos no la amistad pura. Cuando una amistad vale la pena es fácil sobreponerse a cualquier situación difícil (lo sé porque hace como una semana me tocó vivirlo en su máxima expresión), sea cual sea. Curiosamente, para situaciones así se necesita madurez, respeto, confianza y amistad. Si alguna de esas condiciones falla, el daño se presenta sea cual sea.
En fin... La vida nunca es color rosa, solo por ratos parece coger un tono parecido. Esos pequeños diablillos no están por jodernos la vida, están para enseñarnos a vivir (diiiigo yo jeje). Además, una muy buena amiga una vez me dijo: "No piense en los que no piensan por usted"...



viernes, 29 de octubre de 2010

Anécdotas de un día transitorio

Debo decir con toda certeza que muchas veces nos topamos con situaciones que no muy a menudo suceden, a pesar de que se imponen horarios siempre salen los "domingo 7" (por no decir otra cosa).
Toda la magia del día comienza con una mañana como cualquier otra, Cartago  (MORDOR) bien frió y la cara de palmado sin faltar, como de costumbre (no hay sorpresa). Cuando mi estómago me recuerda que no he comido en horas, me dispongo a buscar y plantear el mejor desayuno con la menor cantidad de mano de obra...típicamente un platillo de cereal con leche cumple las dos condiciones...bueno, al menos la segunda (sorpresa condicional).
A medida que el plato va bajando, se despiertan las funciones cerebrales y se van recordando las pequeñas tareas del día. El escritorio necesita ser ordenado, la compu (todavia caliente de la ultima vez que se usó) debería de encenderse pronto, las copias en vías de resumen se asoman por la cama y la necesidad de empezar se hace cada vez más fuerte.
Iniciar sesión para trabajar implica muchas cosas...entre ellas revisar el correo, el foro, facebook, twitter y todo de nuevo N veces. Internet quita mucho tiempo, o quitaba mucho tiempo. Unos muy buenos amigos míos desafiaron mi integridad y se atrevieron a apostar en mi contra para ver cuanto podía estar sin facebook (pan comido). Si es cierto, suena mal pero se sustenta el animal.
Resumir por aquí, resumir por allá, tareas, quiz y resumir de nuevo comprenden prácticamente ese momento matutino, al menos hasta que mi estómago me recuerda nuevamente que debo comer.
Hacer el almuerzo es toda una aventura... Como todo buen estudiante, la afición por lo rápido y fácil simplifica las duras decisiones, especialmente en la cocina. Las frituras son parte del menú como de costumbre... la parte agobiante es que el sartén siempre se ensucia en la noche y nadie sabe como (sorpresa esperada). De tanto hacer memoria del inventario en la nevera, se descubre que se acaba de tirar tiempo valioso por la borda, pues nunca hay lo que la mente le dice al corazón que le de al estómago. En fin, un pedazo de pollo y arroz ligeramente saborizado con salsa de tomate combinado con un vaso de fresco artificial, hacen que el estómago se calme por un tiempo y provocan a la mente a mandar constantes alarmas de que ya es hora de ir a clases.
Salir del apartamento es otra aventura, bajar las 17 gradas (si, son 17) son el presagio de una pequeña vista climatológica. Solo para que lo tomen en cuenta, si van a salir a Cartago y ven que está lloviendo en el volcán ¡NO OLVIDEN LA SOMBRILLA! de verdad, no se van a arrepentir.
Clases, TEC, compañeros y pequeñas bromas sarcásticas del estado del zombie-curso a entrar son el protocolo de una excelente sesión de aprendizaje. Al menos hasta la frase "saquen una hoja, vamos a hacer quiz" (sorpresa desagradable) y la asignacion de sopotocientas tareas, pero nadie dijo que iba a ser fácil ¿verdad?.
En las últimas agonias de la semana, la travesia de todo Mordor para llegar al mejor servicio de transporte público del país (sorpresa sarcástica en su máxima expresión, pero eso es otro tema) son el broche prefecto para una semana brillante, especialmente cuando se entra en razón de que no tiene tiquete y la oficina ya está cerrada (sorpresa con lágrimas en la cara). Cuando esa pequeña situación no pasa, montarse al bus es tal vez la mejor sensación de todo el transitorio día, empezando por ver amigos en la misma situación y un pequeño tiempo para olvidarse de las obligaciones. A simple vista pareciera que va por el camino de un viaje placentero, y si, empiezan siempre así hasta que el chofer del bus detiene toda la alegria diciendo "central central, tengo problemas con el bus, necesito un 20 en la 10-40" (sorpresa que entristece y enfurece). Es curioso notar el cambio de actitud de todos los pasajeros (me incluyo) y el sentimiento de prepotencia al saber que llegaran a la casa en 4 horas o más.
Pareciera que el día es solo calamidades, pero un abrazo de mamá con noticias de papá, ver a mi hermano y un mensaje de texto de "esa persona especial" sacan sonrisas tan sinceras que todos los problemas se van por la borda...comidita caliente y rica, compañia y un buen programa de anecdotas a contar no le hacen mal a nadie... No estoy diciendo que la soledad sea mala, mas bien es necesaria para conocerse a si mismo, algo fundamental para vivir, lo malo es cuando se acaba y no queda de otra más que empezar la palmada cotidiana del día (sorpresa razonablemente conocida)...
La vida es un ciclo, pero lleno de sorpresas... alguien sería muy incapaz de vivir si solo prestara atención a lo mecanico y no disfrutara de los detalles... ¿verdad? (sorpresa de fin inesperado jajaja)

"que la fuerza los acompañe"

Bruno

lunes, 25 de octubre de 2010

Sobre el autor

Oficialmente bienvenidos a esta nueva experiencia (para los que no la conocían como yo). Apenas tengo 18-casi 19 años de vida. Soy ingeniero de compu en proceso, trabajando duro para sacar la carrera y ser proximamente egresado del TEC en Costa Rica.
"Un tanto geek" es la expresión que me definiría, sin embargo mis amigos siempre eliminan el "tanto". Amante de la música (estrictamente no reguetton), tan amante que es mi pequeño hobbie no tan hobbie pues toco en una banda de garaje con mis primillos (estamos buscando cantantes).
 Desde que entré a la U, mi vida cambió...tanto que ahora ocacionalmente (muy ocacionalmente) frecuento lugares de ocio, bares, fiestas de generación y demás con mis amigos(si si, los que visitan la autoproclamada farandula de los Santos).
Para botar todo el estrés generado por la U, tareas, programadas, palmadas y problemas particulares (entiendase problemas fuera del estudio que por cierto, son muy comunes) no hay nada mejor que montarme en la moto (si, me gustan las motos) e ir a andar un buen rato, ojalá todo el Domingo.
 Motos, guitarra y un poquito de inspiración, cambian la vida de cualquiera, especialmente cuando el tiempo de vida normal (computación) agobian y exigen más de tres cuartas partes del tiempo semanal.
Debo decir que mis amigos son únicos y especiales, tanto que es imposible concentrarse en los deberes con una cuenta de facebook y el msn abierto. Sin embargo, he compartido más de 5 años con algunos, lo que ha generado una larga y muy completa enciclopedia de apodos, memorias, apodos, buenos tiempos, apodos, fiestillas, apodos, amor, apodos, amores...y debo decir que sin ellos no estaria aqui escribiendo, o al menos tratando de escribir una biografia...
La BLT me marcó, tanto que existió un Bruno antes de la Banda del Liceo de Tarrazú (cierto, soy egresado del Liceo de Tarrazú, generación 2008) y un Bruno después de la Banda, a tal grado que casi me inclino por estudiar música...
Acerda del Liceo no tengo que hablar mucho, pues no existen palabras para definir la mejor época de mi vida hasta el momento. Viejos tiempos debo decir, tiempos en los que se vaguiaba todo el día, no habia prisa, no existian los trabajos de verdad, una semana se sobrevivía con 1000 colones y todo era color rosa (en palabras de mi mamá). Extraño esos tiempos. Aunque se sabe que no van a volver, se intentan revivir cada medio año con pequeñas reuniones sociales entre los miembros de la 08 (aunque cuesta mucho).
En fin, esto fue solo una pequeña "introducción"... espero les guste y comenten!
Cuanto el TEC me deje, publicaré opiniones y noticias de algo interesante...

"Que la fuerza los acompañe"

BrunoS